Ambiente rural, tranquilidad, gente amable y un pueblo bonito y muy cuidado te esperan en Trasmoz. Un pueblo zaragozano a los pies del macizo del Moncayo. Además de bonito, está cargado de historias y leyendas. ¿Sabías que fue un pueblo maldito y excomulgado? Visita 100% recomendable. Sigue leyendo y te contamos más ;)
1. Trasmoz: pueblo de brujas
Sí, no es broma. Trasmoz es uno de los pocos pueblos de España de los que se conservan documentos históricos que hablan de Maldición y Excomunión. Y es que al parecer, las brujas de la zona se escondían y reunían aquí para realizar sus rituales. Esto llevo al pueblo a enfrentarse con el vecino Monasterio de Veruela, que acabo dictando una orden de Excomunión en el año 1255 al considerarlo un pueblo maldito.
Entre sus personajes destaca la figura de "La Galga". Una curandera o bruja buena que ayudaba al pueblo con sus remedios naturales y pociones elaboradas con plantas del Moncayo. Al parecer, la Galga existió en la vida real y hay incluso fotografías de ella. Por eso, encontramos este mural en el pueblo homenajeándola:
Tanta es la fama de sus leyendas sobre brujas, que en Trasmoz se celebra cada año una Feria de la Brujería donde se habla de magia, leyendas y de plantas medicinales.
Paseando por sus calles encontramos también un proyectil de catapulta del siglo XIII de nada menos que 90kg, encontrado en las excavaciones del castillo. ¿Habías visto uno alguna vez? Para nosotros, fue la primera. Y mira que hemos visitado castillos...
Y de este, te hablaremos enseguida:
2. El Castillo de Trasmoz
En la parte alta del pueblo, encontramos este castillo defensivo, donde como decíamos, las brujas se reunían por las noches a realizar sus aquelarres.
Puedes rodearlo para disfrutar de sus murallas y de su patio exterior (gratuito), o acceder a su interior para conocer un Museo de la Tortura, o una exposición sobre las actividades que las brujas de Trasmoz desarrollaban aquí: verás sapos, pócimas e incluso la estatua de una bruja ambientando el lugar.
La entrada cuesta 2€ por persona. Un precio simbólico para ayudar a mantener el lugar.
Ojo porque el Museo de la Tortura es algo explícito (un cartel avisa) al poder contemplar artilugios de tortura con nombres bastante fuertes tipo: el arranca sesos, el revienta rodillas... cosas del estilo. Ops.
En la última planta, un mirador con una vistas magníficas al macizo del Moncayo.
3. Gustavo Adolfo Bécquer en Trasmoz
¿Sabías que Gustavo Adolfo Bécquer pasó una temporada en la hospedería del cercano Monasterio de Veruela tratándose sus problemas de tuberculosis? En este tiempo, tuvo la oportunidad de conocer el pueblo de Trasmoz. De acercarse a sus leyendas e historias sobre brujas y misterios. Tanto le impresionó que parte de su obra está inspirada en este lugar.
Por eso en Trasmoz, encontrarás múltiples referencias al poeta sevillano: desde graffitis murales con su imagen o fachadas con trozos de sus poemas.
4. El área gratuita de autocaravanas de Trasmoz
Para terminar, no queríamos dejar de mencionar el maravilloso área gratuita de autocaravanas que Trasmoz ha habilitado para los viajeros sobre ruedas: con punto de vaciado y rellenado de aguas gratuito y conexión eléctrica a la luz por apenas 4€/24h.
La única pega es que en verano no tiene nada de sombra... Lo compensa con una estupenda piscina a apenas unos metros del área que además, tiene un precio muy razonable: 3€ por adulto (1,50€ para jubilados).
En la parte de arriba del área hay un bar con buen ambiente donde tomamos algo. Ahhh, y si quieres pan, solo tienes que estar atento a la furgoneta del panadero que pasa pitando por las mañanas bien surtido de panes y bollos varios :)
¡Mil gracias al ayuntamiento por este lugar!
¡Comentar es gratis! ;) Y siempre se agradece...