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Si te estás planteando instalar una calefacción estacionaria en tu furgoneta con depósito adicional en el interior... echa un vistazo a este artículo.

Llevar calefacción es maravilloso, pero hay ciertos aspectos importantes a tener en cuenta.

1. Nuestra instalación inicial con depósito adicional en el interior

Nuestra calefacción estacionaria es la Planar 2D de Autoterm. La montamos nosotros mismos entre parkings durante nuestra ruta en furgoneta camper por Europa. En previsión de que se acercaba el invierno y no queríamos morir de frío si nos pillaba la nieve vete a saber dónde, optamos por la opción "fácil y rápida".

Aunque ahora la llevamos en el depósito principal de la furgoneta, nuestra primera instalación fue con un depósito de gasoil adicional que llevábamos en el interior. Ya sabes, el típico depósito rojo de 5 litros homologado para llevar gasoil que puedes comprar en cualquier gran almacén. Probablemente no sea el mejor depósito, pero es lo que pudimos encontrar.

Después de probarlo un tiempo, no lo recomendamos para nada. Ahora te contaremos por qué.

2. ¿Se puede instalar y homologar una calefacción estacionaria con depósito de gasoil interior?

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Calefacción estacionaria Autoterm Planar 2D
Calefacción estacionaria Planar 2D de Autoterm. Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Según el manual de la calefacción, sí puedes hacer la instalación en un depósito adicional. Pero debes llevarlo en una posición segura, en un compartimento ventilado con un respiradero para que salgan los vapores de diesel o bien aislado de la zona habitable y, por supuesto, lejos de cualquier fuente de calor (aunque el gasoil no es inflamable, pero el calor hace que desprenda gases).

Debe ir en posición vertical y bien anclado a una pared que esté en la dirección de la marcha del vehículo.

Nosotros lo llevábamos detrás del asiento del copiloto, sujeto con unas cinchas metálicas.

La idea era hacerle una caja al depósito para aislarlo de la zona habitable y hacerle una rejilla de ventilación que diera al exterior, pero como funcionaba... ya sabes lo que suele pasar: lo vas dejando y así se quedó.

Lo pusimos justo al lado de la puerta lateral para poder rellenar el gasoil fácilmente, ya que el nivel transparente del depósito quedaba a ese lado. Además, la cortina lo tapaba para que desde fuera no se viera que estaba ahí.

Para asegurarnos de que podríamos homologar llegado el momento, llamamos a varias ITVs para preguntar y en ninguna nos supieron confirmar o desmentir si tendríamos problemas. Había quien nos decía que adelante, que al no modificar el depósito original no había que homologar, y otros que le pusieron mil y una pegas a la idea.

3. Inconvenientes de llevar un depósito de gasoil en el interior

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Depósito de gasoil adicional en habitáculo de furgoneta camper
Depósito de gasoil adicional en interior. Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Estuvimos con el depósito así los casi dos meses de invierno que pasamos en Italia. Súper calentitos. Súper a gusto… pero con varios inconvenientes importantes más allá de los posibles problemas con la ITV:

3.1. FALTA DE AUTONOMÍA:

Teníamos que estar pendientes de rellenarlo cada 5 o 7 días (dependiendo del frío que hiciera fuera). Esto hacía que si queríamos pasar unos días en mitad de la montaña aislados de todo, tuvieramos que controlar antes que hubiera gasolineras cerca.

3.2. RELLENAR IMPORTES PEQUEÑOS EN LA GASOLINERA:

Esto que puede parecer una tontería, en ciertos países no lo es tanto. En Francia por ejemplo, cuando vas a repostar, te retienen de la tarjeta unos 120€ cada vez que vas (independientemente de la cantidad que rellenes). Eso quiere decir que si pones 5€ cada 7 días (por ser optimistas), a final de mes te están reteniendo 480€ de tu tarjeta (120 x 4 veces), más lo que te retengan si rellenas también el depósito de gasoil principal. Luego te lo devuelven, claro, pero mientras tanto, no puedes disponer del dinero si lo necesitas.

3.3. OLOR A GASOIL:

Cuando rellenábamos, olía a gasoil y a veces goteábamos sin querer y el olor se quedaba dentro. Al principio nos molestaba pero luego nos acostumbramos al olor y ya ni lo notábamos, lo cuál hace que sea aún peor, porque no eres consciente de que está ahí.

Un día se nos olvidó sujetar un trasto de la furgo, que en una curva acabó golpeando el depósito y desde entonces de vez en cuando perdía unas gotitas por la unión del espadín. Y de nuevo, olor a gasoil.

3.4. ¿PERJUDICIAL PARA LA SALUD?

Más allá de que el olor sea molesto, nuestro principal problema fue que al mes y medio más o menos, empezamos a notar que teníamos palpitaciones en el pecho y, en ocasiones, nos faltaba el aire. A los dos casi al mismo tiempo. Y nos pasaba sobretodo por las noches, cuando teníamos todo cerrado sin ventilar.

Dándole vueltas al tema, nos pusimos a buscar por Internet y leímos que inhalar vapores de diésel de forma habitual (aún sin quemar), es malísimo para la salud a largo plazo y puedes acabar con problemas de pulmón y corazón.

Abrimos debate en el que nos gustaría saber tu opinión.

Nosotros, con razón o sin ella, nos rallamos un montón y decidimos quitarlo y hacerlo "en condiciones", llevándolo al depósito principal de la furgo. Porque como dice el dicho: "más vale prevenir que curar".

Esperamos que nuestra experiencia te sirva a la hora de tomar la decisión de si llevarlo dentro o no.

Nosotros lo tenemos claro: ¡dentro nunca más!

Te dejamos con el videotutorial de la instalación al completo:

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