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Dos días en Santander es el mínimo que necesitas para disfrutarla relajadamente de punta a punta sin perderte ninguno de sus imprescindibles. Te contamos todo sobre qué ver y hacer en un fin de semana en esta maravillosa ciudad cántabra. Como siempre, al final del artículo, te contamos algunos consejos sobre dónde aparcar y pernoctar para visitarla en furgoneta camper o autocaravana. ¡Vamos a ello!

1. Las playas de Santander y su paseo marítimo

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Playa del Sardinero (Santander)
Playa del Sardinero (Santander). Foto de @almudena_sanz_tabernero (Pixabay)

Son muchas las playas que encontrarás en Santander. Las más famosas son la Playa de los Peligros, la Playa del Sardinero (dividida en la primera y la segunda playa), la Playa del Camello y la Playa de la Concha, por ser las que se encuentran en las zonas más céntricas y atractivas de la ciudad.

Nosotros comenzamos la visita desde el área gratuita de autocaravanas del que te hablaremos más abajo, así que tras bajar toda la calle Marino Fernández Fontecha y atravesar el Palacio de Deportes y el estadio de fútbol del Sardinero, nos encontramos frente al Parque Doctor Mesones, tras el que se encuentra la Segunda Playa del Sardinero.

En el parque, nos detuvimos unos minutos frente a una escultura graciosa que nos llamó la atención: el Monumento a los Hermanos Tonnetti.

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Escultura Circo Atlas Hermanos Tonnetti (Santander)
Escultura Circo Atlas Hermanos Tonnetti (Santander). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Su historia es muy curiosa. Los hermanos Tonnetti eran dos santanderinos (Jose Villa del Río, más conocido como Pepe Tonnetti y su hermano Manolo o Nolo Tonnetti). Eran electricistas, como su padre. Pero con 12 años, Pepe se apuntó a un circo pese al disgusto de su padre y años después Nolo siguió sus pasos. Ambos se unieron al circo americano y en los años 50 fundaron la compañía Circo Atlas donde llevaron su actuación "Los Tonnetti" por todo el mundo. Fueron dos personajes muy queridos y por eso hoy Santander les homenajea con esta estatua.

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Playa del Sardinero (Santander, Cantabria)
Playa del Sardinero (Santander, Cantabria). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Ya notamos la brisa del mar, y como hace un día estupendo, cruzamos la calle hacia la Segunda Playa del Sardinero para dar un paseo.

Esta playa tiene una longitud de 1000 metros y 80 metros de ancho. No dudamos en quitarnos el calzado y pasear por la arena fina y blanca, refrescándonos los pies con las olas del mar. Y es que como siempre decimos, las mejores cosas de la vida son ¡GRATIS! (o casi).

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El Casino desde la Playa del Sardinero (Santander, Cantabria)
El Casino desde la Playa del Sardinero. Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Paseamos descalzos hasta llegar a los Jardines del Piquío que separan la Segunda Playa del Sardinero de la Primera Playa del Sardinero. Aunque puedes continuar por la playa, nosotros decidimos subir por las escaleras y continuar por el paseo marítimo, desde el que puedes contemplar el famoso edificio del Gran Casino de Santander.

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Gran Casino de Santander (Cantabria)
Gran Casino de Santander (Cantabria). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Esta majestuosa construcción de estilo modernista llama la atención por su blanca fachada. Fue declarado como Bien de Interés Cultural en 1982. Si quieres verlo por dentro, puedes ir a comer o cenar en su restaurante o si quieres cotillear en la sala de juegos (aunque no vayas a jugar), el precio de la entrada de día es de solo 3€, e incluso desde su página web puedes imprimirte un cupón de entrada gratuito. Si te decides a entrar para cotillear, ten en cuenta que hay un código de vestimenta y no se permite el acceso en chanclas, chándal o prendas demasiado informales. Tampoco está permitido sacar fotografías en el interior.

Si continúas por el paseo, llegarás a otras dos pequeñas playas: la Playa de la Concha y la Playa del Camello. Dos grandes sitios donde darse un chapuzón en verano, ya que cuentan con rocas que dan algo de sombra. Esta última se llama así porque una la forma de una de las rocas parece la silueta de un camello de perfil. En marea alta, le tendrás que echar un poco de imaginación para encontrarla, pero en marea baja se encuentra muy fácilmente. Ese día, había una señora haciendo topless justo delante, así que pensamos que no era plan de hacerle la foto para el blog :D

Encima de uno de los peñones, a lo lejos, podrás ver otra escultura de bronce que decora el paisaje: el Neptuno Niño. Un homenaje a la infancia realizado por encargo de Unicef.

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Estatua del Niño Neptuno (Santander)
Estatua del Niño Neptuno (Santander). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

De nuevo en la zona del paseo marítimo, nos encontramos con otra estatua en homenaje a otra de las personalidades más importantes de Santander: José del Río Ruiz (Poeta de Mar). Conocido en Santander por su apodo "El Botas", por las botas tan grandes que llevaba. Fue escritor, periodista, poeta y marinero. Nacido y fallecido en Santander en los años 1884 y 1964, escribió innumerables obras literarias y trabajo en los periódicos de la Atalaya y la Voz de Cantabria.

En el año 1925 se le otorgo el premio Fastenrath de la Real Academia por su obra "Poemas del mar". Fue nombrado socio de honor en el Ateneo de Santander.

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Escultura a José del Río Sainz (Poeta del Mar) en Santander
Escultura a José del Río Sainz (Poeta del Mar) en Santander. Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Unos minutos más de paseo y llegamos a la entrada de la Península de la Magdalena.

2. La Península de la Magdalena y su palacio

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Escultura de una sirena en la Península de la Magdalena (Santander)
Sirena en la Península de la Magdalena (Santander). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

La Península de la Magdalena es, sin duda, uno de los imprescinbibles de Santander. Si te lo tomas con calma, puedes echar perfectamente una mañana o una tarde entera en este lugar visitando su palacio, relajándote en su playa o descubriendo su museo gratuito al aire libre sobre el aventurero de Santander: el navegante Vital Alsar.

Te contamos todo lo que esconde aquí: la Península y el Palacio de la Magdalena.

Tras visitarla, volvimos al área de autocaravanas y continuamos descubriendo Santander al día siguiente...

3. El casco histórico de Santander

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Calle del casco histórico de Santander
Calle del casco histórico de Santander. Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Nos levantamos sin prisa, desayunamos en nuestra furgo y continuamos con la visita de Santander. Esta vez, vamos a recorrer el casco histórico de la ciudad.

Desde el área de autocaravanas hay un buen paseo con muchas cuestas arriba con bastante pendiente. Nosotros fuimos un poco (bastante) pardillos y cogimos el camino que no debíamos, así que nos las comimos todas, todas, todas... Te puedes ahorrar parte de ellas si coges el funicular gratuito que el ayuntamiento ha creado para ayudar a los ciudadanos de Santander a recorrer la ciudad. Busca "Funicular del Río de la Pila" en Google Maps, y ya lo tienes.

¿Qué te vas a encontrar en el casco histórico de Santander? Quizá esperábamos demasiado y nos decepcionó un poco, la verdad. Encontramos algunas calles bonitas, muchas tiendas y visitamos el mercado en la Plaza de la Esperanza, la Plaza del Ayuntamiento de Santander y la Plaza Porticada.

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Casa consistorial de Santander (Cantabria)
Casa consistorial de Santander (Cantabria). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Otro punto de interés es la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. De finales del siglo XII y principios del XIV, se construyó sobre un antiguo monasterio. Un exterior bonito... pero sin nada especial que destacar.

DATO HISTÓRICO: La ciudad de Santander está marcada históricamente por el trágico incendio que tuvo lugar en el año 1941. Existen infinidad de tours especializados en esta temática. Si te interesa el tema, puedes reservar uno a buen precio aquí.

Desde aquí, llegamos a los Jardines de Pereda, donde hacemos una parada a descansar. Es un lugar con bancos, ideal para tomarse un helado o algo fresquito frente a la espectacular escultura en homenaje al escritor José María de Pereda. Si la rodeas, podrás ver escenas de algunas de sus obras más importantes.

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Monumento a José María Pereda en Santander
Monumento a José María Pereda en Santander. Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

En estos jardines que cuentan con una gran variedad de tipos de árboles, verás también un tíovivo y una pérgola. Y enfrente... el Centro Botín.

4. El Centro Botín y el Puerto de Santander

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El Puerto de Santander (Cantabria)
El Puerto de Santander (Cantabria). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Otra de las zonas más bonitas y representativas de Santander, es la zona del puerto.

En ella nos encontramos con el edificio del Centro Botín, que ya desde lo lejos te hará querer acercarte. Se trata de un edificio moderno y centro artístico por excelencia de Cantabria, a través del que puedes contemplar el mar.

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Vistas desde el Centro Botín (Santander, Cantabria)
Vistas desde el Centro Botín (Santander, Cantabria). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Se inauguró en el año 2017 y en él encontrarás hasta 2.500m2 de exposiciones, talleres y actividades relacionadas con la cultura.

La entrada al Centro Botín cuesta 8€ (gratis para desempleados y con descuentos para otros colectivos). Además, el 18 de mayo (Día de los Museos) y el 12 de octubre (Día de la Hispanidad), la visita es gratuita para todos.

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Centro Botín (Santander, Cantabria)
Centro Botín (Santander, Cantabria). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Justo al lado, nos llama la atención una grúa de piedra, que además tiene historia. Se construyó entre los años 1896 y 1900 para poder descargar objetos de más de 3 toneladas (ya que hasta la fecha Santander no contaba con ninguna que admitiera ese peso). Pesa 30 toneladas de peso y tiene una altura de 14 metros. Hizo su servicio hasta el finales del siglo XX, quedando hoy en el puerto como elemento histórico.

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La grúa de piedra de Santander (Cantabria)
La grúa de piedra de Santander (Cantabria). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Seguimos caminando por el paseo hasta toparnos con un pequeño muelle: se trata del embarcadero dónde atracan las barcazas que vienen de hacer recorridos turísticos y justo al lado, nos encontramos con el palacete del embarcadero.

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El Palacete del embarcadero (Santander)
El Palacete del embarcadero (Santander). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Siguiendo el paseo nos llaman la atención unas esculturas de bronce de unos niños que están en proceso de zambullirse en el agua... La placa a su lado nos explica que se trata de "Los Raqueros": personajes de una de las obras del ya mencionado Pereda, que antiguamente saltaban para bañarse al mar y recoger del fondo las monedas que les lanzaban los ricos y nobles.

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Escultura Los Raqueros Santander (Cantabria)
Escultura "Los Raqueros": niños que se tiran al mar en Santander (Cantabria). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Llegamos hasta el puerto para hacer los últimas fotos, y aquí se acaba la ruta para nosotros. Aunque la zona da para seguir caminando y descubriendo más encantos, nosotros teníamos prisa por llegar a la furgo porque teletrabajábamos esa tarde (es lo que tiene esto de vivir viajando y teletrabajar desde una furgoneta camper), así que volvimos rápido atravesando el túnel Tetuán: muy largo y muy ruidoso, ya que aunque cuenta con una acera para peatones, por él circulan los coches.

5. Santander en furgoneta camper o autocaravana

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Parque Atlántico de las Llamas (Santander) desde el área de autocaravanas
Parque Atlántico de las Llamas (Santander) desde el área de autocaravanas. Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Si viajas en furgoneta camper o autocaravana te interesará saber que la ciudad de Santander cuenta con un área gratuita de autocaravanas, con 25 plazas y con servicios gratuitos de vaciado de aguas grises y negras y llenado de agua potable.

Se encuentra frente al Parque Atlántico de las Llamas, en una ubicación alejada de todo, pero tranquila: a unos 20 minutos caminando del casco histórico y una media hora de la Playa del Sardinero.

Bajo nuestro punto de vista, el área se queda pequeña. 25 plazas para una ciudad del tamaño e interés de Santander, es poco. Sobretodo teniendo en cuenta que en el resto de la ciudad hay carteles de prohibición al estacionamiento para vehículos de más de 1.8 toneladas. ¡En todo el centro de Santander! Incluso en el parque justo frente al área, donde hay sitio libre de sobra, hay carteles avisando de que si aparcas, te multan.

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Señal prohibido estacionamiento superior 1-8 toneladas en Santander
Señal prohibición aparcamiento de vehículos de más de 1.8t en Santander. Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Es decir, que las únicas opciones para visitar la ciudad en furgoneta camper o autocaravana sin tener que pagar un camping o área de pago, son conseguir plaza en este área o, aparcar muy a las afueras y acercarte al centro en transporte público. Tampoco es mala opción...

Nosotros estuvimos un par de días entre semana en el área. Fuera de temporada, a finales de abril... y aún así nos costó encontrar sitio. No queremos ni imaginarnos como será en verano. El área además, está limitada a un máximo de 48h. Suficiente para visitar la ciudad y garantizar la rotación que permita a otros viajeros disfrutar del lugar.

A SANTANDER EN BARCO: En Pedreña, al otro lado de la Bahía de Santander, hay un parking gratuito con sitio para dejar la furgo o autocaravana y coger un barco que por 5,5€ ida y vuelta, te lleva directo al centro de la ciudad. Puedes consultar la información de precios y horarios aquí. También puedes reservar un paseo turístico en barco por la bahía por unos 11€, desde este enlace: paseo en barco por Santander. Además si lo haces desde aquí, nos ayudas ya que Civitatis nos da una pequeña comisión por ello.

No cogimos barco, pero de camino a Laredo, sí nos acercamos a Pedreña a pasar un rato y merendar con estas vistas:

 

¡Eso es todo! Si te ha gustado Santander, no te pierdas Castro Urdiales y el resto de Cantabria, porque seguro que no te defraudan.

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