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Agosto de 2023. Tras esquivar las inundaciones de Eslovenia (que nos comimos de lleno justo al día siguiente de entrar al país), cruzamos frontera hacia Hungría. Nuevo país, nuevos paisajes, nuevas costumbres... y también, nuevos problemas y miedos que superar.

No llevábamos ni una hora en el país, cuando surgió el primer percance.

Lo cierto es que en parte fue culpa nuestra porque hicimos algo que nunca, nunca, nunca se debe hacer: cruzar de noche una frontera hacia un país que aún no conoces.

Teníamos marcado un punto de Park4Night en el que dormir. Un lugar de ensueño con vistas al Lago Balaton en el que pensábamos comenzar nuestra ruta en furgoneta camper por Hungría, y pasar un par de días relajados. Buen plan, ¿a que sí?

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Relax en el Lago Balaton (Hungría)
Relax en el Lago Balaton (Hungría). Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Estábamos a 10 minutos de nuestro destino, cuando el GPS nos sacó de la carretera principal para meternos a callejear por un pueblo que... muy buena pinta no tenía, la verdad. Seguro que de día nos hubiera parecido un lugar residencial encantador, pero de noche... No, gracias. Casas bajas con un montón de vallas, carreteras llenas de baches, iluminación escasa y ni un alma por las calles.

Y de repente, tras girar una esquina... se encienden unas luces de policía. ¿Delincuentes cerca? ¡Exacto! Y al parecer, éramos nosotros.

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Luces de policiía
Luces de policiía. Foto de @fsHH (Pixabay)

Nos hacen parar y ya empezamos a ponernos nerviosos porque es la primera vez en los 2 años que llevamos viajando sin parar en nuestra furgoneta camper, que nos paran estando en conducción. Nos miramos sin entender el motivo.

Dos polis al otro lado de la ventanilla, uno joven y otro más mayor, nos miran con cara de pocos amigos. El joven nos pregunta si hablamos inglés y al responderle yo que sí, comienza el interrogatorio: ¿Somos de España? ¿Dónde vamos? ¿Qué llevamos detrás? ¿La furgo es nuestra o de alquiler?

Nos pide documentación de todo tipo y tras comprobar que todo está en regla y que somos colaborativos, empieza a sonreír y nos dice:

    - "Os habéis saltado un STOP".

Lo primero que pensé es: Vale, nos quieren multar y como no tienen excusa, se acaba de inventar lo del STOP. Así que me puse a rebatirle:

    - "¿Un STOP? ¡Imposible! Alex nunca se salta los STOPs. ¡Nunca!"

Pero él erre que erre, que sí, que estaban enfrente y nos hemos saltado un STOP. Y cada vez lo dice más sonriente, como si le hiciera gracia que le esté llevando la contraria.

Me pregunta:

    - "¿Has visto un STOP en esta calle que gira?"

Y le digo que no. Porque efectivamente no lo he visto. Porque... ¿Cómo voy a ver un STOP que no existe?, pienso yo. Pero empiezo a dudar cuando nos dice:

    - "Venid que os lo enseño".

Nos bajamos de la furgo pero ellos se montan en su coche. Y por primera vez nos damos cuenta de que aunque van vestidos de policías... su coche, es un coche gris oscuro de paisano, no un coche de policía. ¡Ops!

Se han puesto delante con su coche y tienen toda nuestra documentación, así que nos quedamos quietos esperando a ver qué pasa. Por un momento parecía que iban a arrancar y nos íbamos a quedar sin ella.

Pero giran y nos piden que les sigamos con la furgo. Cada vez nos gusta menos la situación y nuestras cabezas ya se han empezado a montar una película de robos, asesinatos y qué se yo. Así que en ese corto trayecto de 20 segundos en el que les seguimos, mi instinto de supervivencia hace que llame corriendo a mi hermano que (por suerte) me lo coge a la primera:

    - "Bobo, acabamos de entrar a Hungría, cerca del lago Balatón. Nos ha parado la policía pero no me fió. Por si acaso que lo sepas. Luego te llamo".

Eso es todo lo que me dio tiempo a decirle. Bajamos de la furgo con el cuerpo en tensión, y el poli joven nos acompaña al supuesto STOP que... ¡Ops! ¡Resulta que sí está ahí! Y resulta también que no está escondido y se ve a la perfección, así que no tenemos excusa más allá del cansancio y de la oscuridad de la noche. Este STOP que el maravilloso Street View de Google nos ha ayudado a recuperar para el recuerdo:

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Señal de STOP que no vimos en Hungría
El STOP de la discordia. Foto sacada de Street View de Google

Así que aunque seguimos en alerta... vista la evidencia y para salvar la situación, cambiamos el negacionismo, por el "mea culpa". Y casi al unísono, nos ponemos en modo pelota:

    - "Lo sentimos de verdad",

    - "Tenías toda la razón",

    - "Venimos a conocer vuestro bonito país pero estamos cansados de conducir y no lo habíamos visto",

    - "Disculpad de verdad",

    - "Con las ganas que tenemos de conocer este gran país"...

Casi nos damos vergüenza a nosotros mismos.

Yo se lo digo en inglés y Alex lo pone en el traductor de Google para decírselo en húngaro, porque también quiere colaborar y disculparse con el policía. Todo por evitar una multa.

El poli mayor no ha dicho nada aún, pero el joven parece que se lo está pasando bien con nosotros. De una noche aburrida en la que no pasa nada, a dos extranjeros que le están haciendo la pelota a su país. Ya tiene algo que contar en casa.

Nos pide que abramos la furgoneta. Y por supuesto, se la abrimos corriendo. Entro dentro, enciendo las luces para que se vea bien y suspiro de alivio al comprobar en 2 segundos que sorprendentemente los cacharros están fregados y no hay nada por medio que pueda dar lugar a multa. Le invito a pasar en modo anfitriona perfecta como si fuera mi mejor amigo. Me faltó hacerle un café y sacar unas pastas.

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Anfitriona perfecta
"¿Un cáfe, señor agente?". Foto de @ArtsyBee (Pixabay)

Pero el poli no entra. Porque al ser una casa, es propiedad privada, nos dice, y no puede.

Así que vuelvo a salir y se hace un silencio. ¿Podemos seguir? ¿Nos multa, no nos multa?

Pues... nos multa. Nos dice que se nos ve buenos chicos así que nos va a poner la multa más baja. Que nos podría multar con 300€ pero nos va a poner una de solo 10.000 forintos (la moneda húngara). ¿10.000? Suena a pastizal. Pero resulta que 10.000 forintos, nos dice, son solo 25€.

Lo cierto es que como acabamos de cruzar frontera, todavía no estamos familiarizados con el cambio de moneda. Y al parecer, en Hungría las multas se pagan en el acto (si hay alguien de Hungría leyendo esto, estaría genial saber si es cierto).

Así que saco la cartera para pagarle en efectivo (en euros, que es lo que tengo) y me dice que con tarjeta.

Y yo de nuevo, me pongo a la defensiva. Porque repito: ¡el coche no es de policía! Y empiezo a pensar que aunque de verdad nos hemos saltado un STOP, quizá realmente no son policías y lo que quieren es quitarnos todo lo que tengamos en la tarjeta (que por suerte no es mucho).

Así que insisto en que mejor en efectivo. Pero me dice que no puede, porque "sería corrupción" así que me lo tiene que cobrar con tarjeta. ¡Ops! Encima se ha pensado que le estoy sobornando. Lo que faltaba...

Saca el datáfono y nos cobra los 10.000 forintos.

Mientras Alex paga, yo corriendo calculo que efectivamente sean 25€ y miro como una loca el datáfono para asegurarme de que no hay ceros de más y pone 10.000 y no 100.000 o 1.000.000. Desconfianza total, sí.

Así que una vez cobrado, se meten en el coche porque nos tienen que hacer "la receta". Y se tiran ahí como 20 minutos dentro, con nuestra documentación. Haciéndonos sufrir un poco más.

En ese rato para colmo, pasan 2 coches por la calle: uno que va sin luces y otro que también se salta el STOP, aunque nadie les dice nada.

Y nosotros fuera aún, en esa calle oscura, preguntándonos aún si de verdad son policías o nos están estafando. Si de repente aparecerá alguien por detrás para darnos un palo o si estarán haciendo una operación de hackeo para quitarnos todo de la tarjeta.

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Hacker
Lo que imaginábamos que hacían con nuestra cuenta. Foto de @B_A (Pixabay)

Aprovecho para escribir rápido a mi hermano, para que sepa que seguimos vivos y para enviarle la matrícula de "los polis". Porque toda precaución es poca. Y le intento hacer una foto al coche con disimulo, aunque con los nervios me sale borrosa y no se ve ni un carajo.

Pero al final, tras hacernos sufrir un buen rato, salen con "la receta" que parece súper legal y nos la explican al detalle: la infracción cometida, el importe cobrado, el sello... todo en húngaro, por supuesto. La firmamos como quién firma una hipoteca, sin entender ni una palabra.

Y aprovechan para decirnos muy amablemente que no durmamos con la furgo en ese pueblo, que es un pueblo chungo, y que mejor nos vayamos a otro que está a solo 20 minutos.

Nos devuelven (¡por fin!) nuestra documentación, y nos dejan marchar: Sin pegarnos, sin robarnos la furgo y... ¡hasta nos desean unas buenas vacaciones!

¿Ya está? Al parecer sí... Para dar la vuelta hacia nuestro destino tenemos que ir al fin del mundo hasta la siguiente rotonda o cometer otra infracción y girar en medio de esa calle. Así que le pedimos permiso para girar ahí. Se empieza a descojonar y nos dice que sin problema: que esa infracción nos autoriza a cometerla. ¡Al final va a ser majo y todo! ¿Habrá visto nuestras redes en el rótulo de la furgoneta? ¿Se suscribirá a nuestro canal de Youtube?

Continuamos. Pero ya no nos queremos quedar a dormir por allí cerca, porque aunque todo finalmente ha sido muy legal, seguimos pensando que nos van a seguir y a abrir la furgo por la noche. Hemos visto muchas pelis, sí.

Así que... improvisamos nueva ubicación y continuamos hasta un parking distinto, pero también frente al lago donde por suerte hay otras 2 furgonetas camper pernoctando. Aquí, en Keszthely:

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Estatua leyenda Kelen y Helka (Keszthely, Balaton, Hungría)
Aquí pernoctamos esa noche, en Keszthely, junto a esta estatua. Foto de @vivirnoescaro

Y nada más aparcar... aparece un coche, esta vez sí, de policía. ¿En serio? Los huevos y ovarios de corbata, de verdad. ¿Por qué nos van a multar ahora? Pero no, los polis nos miran... y continúan como si nada. ¡Puffff!

Así que pasamos allí la noche, súper tranquilos y ya bromeando con la situación al ver que efectivamente solo se nos había cobrado lo prometido de la tarjeta.

Resumiendo: ¿Policía corrupta en Hungría? ¡Nada corrupta según nuestra experiencia! Aunque que nos multara un coche de paisano, aún hoy nos sigue haciendo dudar...

¿Cuidadito si visitas este país de Europa? ¡Muchísimo! En Hungría son muy rectos con la ley. Al día siguiente, nos fuimos a explorarlo, ya de día y... en menos de 24h, vimos un montón de coches de policía parar y multar a al menos 3 vehículos. ¡3 en menos de 24h! Y comprobamos que la policía húngara es muy amable, pero no pasa ni una.

Así que nos pasamos el resto del viaje conduciendo más tensos que si nos hubieran metido un palo por el culo (con perdón de la expresión). Ni medio punto por encima de la velocidad. Mil ojos a la velocidad, a los STOPs, los cedas, a las marcas de la carretera... Y a no olvidarnos de encender las luces de la furgo, incluso de día, porque en este país es obligatorio circular así.

Pasamos casi un mes visitando Hungría. Y no hubo más multas ni percances.

El país nos pareció precioso, y la gente en general amable con el turista. Además, nos pareció súper fácil pernoctar por libre en cualquier lugar en la naturaleza sin que nadie nos pusiera pegas ni nos molestara. ¡El sueño de todo viajero sobre ruedas!

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Furgoneta camper a orillas del Danubio (Hungría)
Pernocta libre en furgoneta camper en Hungría. Foto de @vivirnoescaro (Todos los derechos reservados)

Hungría nos dejó un montón de experiencias bonitas... y un extracto de menos 25€ en la cuenta para recordarnos cómo fue nuestra primera multa, tras más de 2 años viviendo en furgoneta sin percances.

¿Y a ti? ¡Cuéntanos! ¿Te han multado alguna vez viajando por el extranjero? Esperamos que esta historia te haya resultado entretenida y... gracias por leer hasta el final :)

Comentarios

Jesús, alias b… (no verificado) Vie, 08/09/2023 - 11:51

Menudo susto nos disteis, pensando que nos fastidiabais las vacaciones para buscaros en algún hoyo en los alrededores del lago Balaton jajaja.

CarolyAlex Vie, 08/09/2023 - 12:07

En respuesta a por Jesús, alias b… (no verificado)

Jesús, alias bobo, jajaja. Menos mal que no hizo falta. Os hubiéramos fastidiado las vacaciones, pero oye... hubiérais heredado una furgoneta camper para iros de escapadas. No hay mal que por bien no venga XD

Alberto (no verificado) Sáb, 16/09/2023 - 16:31

La leche que os van a dar!!! Me habéis puesto el corazón en un puño!!! Una experiencia más para contar...seguir disfrutando y con un poco de suerte, escribid un libro y seguro que conseguís que os lo editen con el dossier de experiencias e historias que hayáis podido recopilar. Buen camino paisanos!!! Y feliz viaje!!! A seguir disfrutando!!!

¡Comentar es gratis! ;) Y siempre se agradece...

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